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martes, 30 de diciembre de 2014

Book Tag #3 El Cuerpo Humano Literario

Holaa! 
Hoy voy a hacer un BookTag que he visto a una blogger que me gusta mucho (pincha aquí para ver blog) porque... Pues por que me aburro y me apetecía hacerlo (?) jaja
Empecemos.

Ojos: Libro del que te enamoraste a primera vista 

He elegido Maravilloso Desastre, de Jamie McGuire porque fue verlo y querer leerlo. Tiene una portada perfecta que oculta una historia maravillosa. 




Boca: Un libro del que todos hablan

He elegido El Corredor del Laberinto, por James Dashner. Todo el mundo desde que salió la película "se ha convertido en super fans" de Dylan O´Brien y de la trilogía. 




Pulmones: Libro vital en tu vida 

Creo que ya lo he comentado antes. La Saga de Cazadores de Sombras, de la perfecta Cassandra Clare. Se que solo debería escoger un libro pero es que toda la saga es genial. 



Estomago: Libro que devoraste 

Si Decido Quedarme, de Gayle Forman. Lo leí en alrededor de una hora. 



 Hígado: Un libro muy gordo 

No estoy segura pero creo que mi libro más gordo es La Cúpula de Sthepen King. Que por cierto, lo conseguí por solo 5 euros cuando cuesta alrededor de 30. Tenía que decirlo :') 



Apéndice: Un libro que ni te gusto ni te disgusto 

Definitivamente, Ese Instante de Felicidad. Todo el mundo siempre critica a Federico Moccia, aunque obviamente también tendrá sus fans, y a mi todos los libros que he leído ni me encantan ni los odio. Están como en un punto intermedio.  



Corazón: Libro romántico 

Puede que no sea el libro, mas bien saga, más romántico que he leído. Hush Hush de Becca Fitzpatrick  tiene una relación muy empalagosa entre sus personajes principales. 



Cerebro: Libro reflexivo y realista 

Campos de Fresa, de Jordi Sierra i Fabra.



Cabello: Libro superficial

No quiero decir que es superficial, pero cuando pienso en Alaska Young me parece que este es su sitio. Buscando a Alaska, John Green.


Uñas: Un libro que cuidas mucho 

La verdad es que los trato a todos por igual. Los cuido lo mejor que puedo :)

domingo, 28 de diciembre de 2014

Club Adopta un Blog

    Holaa! Quería deciros que voy a participar en un "Club" creado por el blog de Yurika Sekai que consiste en que los blogs con más de 100 seguidores apadrinen a los que no tienen muchos, como yo, para ayudarles a abrirse un pequeño paso en el mundo de Blogger. 
    Creo que es una gran idea ya que también ayuda a conocer blogs muy buenos pero que son desconocidos. 

sábado, 27 de diciembre de 2014

Mejor Que Corregir Exámenes

    Llamó a la puerta antes de entrar. Como imaginaba, Louis está sentado en la mesa, supongo que corrigiendo los exámenes que hemos hecho a primera hora. Levanta la mirada a través de sus gafas y se fija en mí.
    Con la falda arremangada por el ombligo voy sonriendo coqueta hacia él. Louis sonríe y deja a un lado los exámenes. Me siento a horcajadas sobre su regazo. Muerdo sus labios pretendiendo excitarlo. Lo consigo. Un bulto crece bajo su pantalón. 
    Nuestras lenguas se mueven juntas en un baile lento, lujurioso y sensual. Balanceo las caderas alante y atrás haciendo crecer más su deseo. Sus manos se mueven por debajo de mi camisa, por debajo de mi sostén, por debajo de mi falda. Están por todas partes.
    Me pongo a la altura de sus rodillas y empiezo a desabrochar su pantalón.
    Su erección espera que la mimen y yo estoy más que dispuesta a ello. 
    La agarro con ambas manos y lamo la punta despacio.  Mis manos se mueven arriba y abajo mientras mi lengua hace su trabajo. Veo el placer que siente en su expresión.  Acaricio sus testículos. Su pene entra en mi boca. Primero voy suave, con cuidado. Después lo empujo hasta que lo siento en la garganta pero lo saco antes de que me entren arcadas. Repito este proceso varias veces. Sujeta mi pelo en un "coleta" para impedir que me moleste.
    Escucho sus gemidos, cortos, roncos y llenos de satisfacción. 
    -Oh Cosette... -Susurra. 
Me gusta como suena mi nombre en sus labios. 
    Aprieto más su pene en mi boca. Sus gemidos se vuelven más  continuos.
Louis hace el ademán de apartarse pero no quiero que lo haga. 
    -Cosette voy a... -Consigue decir antes de que su respiración le impida hablar más. 
    -Venga, Louis. Lo quiero. Dámelo. -Le digo sin dejar de masajear su pene. 
Y no se hace de rogar. 
    Su semilla invade mi boca y lo trago rápidamente. 
    La respiración de Louis se ralentiza. Me pongo de pie y mirando a mi profesor sonrío sintiéndome poderosa. Él, que también me mira sonriendo, me atrae hacia si. 
    -Es usted maravillosa, señorita Abans. 
    -No lo ponga en duda, profesor. 

jueves, 25 de diciembre de 2014

Mi País de las Maravillas.

    Los minutos son segundos en su clase. Su voz resuena en mi cabeza. No encuentro sentido a sus palabras y apenas me importa, solo puedo concentrarme en mirarlo.
    Mi nuevo profesor de física y química, relativamente nuevo, Louis Vivien, se desenvuelve sin problemas en la clase explicándonos el movimiento rectilíneo. Es muy alto, rondará el metro noventa, musculoso pero a su vez delgado, el cuerpo perfecto para alguien de 32 años. Lleva el pelo corto y algo despeinado. Mi mirada se clava en sus ojos cafés que ahora miran a los míos.
    El mundo que me rodea se detiene y solo soy capaz de escuchar los latidos de mi corazón. El tiempo de mi universo paralelo corre a cámara lenta. Los labios de Louis formando palabras, los míos entreabiertos, luchando por hacer recordar a mis pulmones como respirar. 
    Un golpecito en la cabeza me trae de vuelta al mundo real. La clase estalla en risas. Bajo la mirada, un trozo de tiza aterriza en mi mesa y cae sobre mi falda de cuadros. Cuando la levanto de nuevo todos mis compañeros me miran expectantes incluido Louis que parece estar esperando una respuesta.
    -Cosette, me gustaría de veras que estuvieras en mi clase y no en Tu País de las Maravillas.
    Un calor abrasador recorre mis mejillas. Es difícil pero consigo apartar los pensamientos impuros que rondan mi cabeza cuando lo miro.


    Al acabar la clase el aula se va vaciando mientras yo recojo mis libros, solo quedamos nosotros dos.
    -Cosette, acércate un momento por favor. –Cual dócil e indefensa gacela me acerco con cortos pasos hacia él. Estamos cara a cara. -¿En que pensabas?
    -¿Perdone? –Respondo desconcertada.
    Salimos juntos de clase, yendo hacia la sala de profesores.
    -Antes, cuando me has hecho llamarte la atención. ¿En que estabas pensando?
    Mis pómulos vuelven a encenderse junto con algo más. Deseo.
    Con una mano, y dejándome pasar primero, abre la puerta.
    -Pasa. –Dice sonriendo.
    Oh Dios, esa sonrisa. Su sonrisa, que tantas cosas me ha hecho sentir a lo largo de este curso.
    La gacela vuelve a hacer acto de presencia.
    La puerta se cierra detrás de mí.
    -¿Y bien?
  -Yo… -¿Desde cuándo estamos tan pegados el uno al otro? -No estaba pensando en nada en realidad. 
    Suelta una risita divertida que ilumina mi corzón. 
    -Mentirosa.
    Ahueca mis mejillas con ambas manos y sus labios se posan en los míos. Debo de estar soñando porque esto no puede ser real. Me empotra contra la puerta sin dejar de besarme. Siento su deseo presionado en mi vientre. Me tiemblan las piernas. Agarra mi cintura levantándome del suelo y sentándome en una de las mesas. Sus ojos me devoran, muerde su labio inferior como si tuviera que resistir a la tentación que tiene delante. Yo. Pero no quiero que aguante sus ganas de mí, quiero que se deje llevar conmigo.
    Separa mis piernas y se cuela entre ellas. Le atraigo hacia mí tomando su cuello, nuestras bocas se vuelven a unir. Me besa con fuerza, con hambre, con ansia.
    Con su mano ahora en mi cuello y la mía en su pecho, muerde mi mentón. Su otra mano, mientras, desabrocha todos los botones de mi camisa. Nunca habían parecido tantos. Mi sujetador acaba en el suelo junto a mi camisa. Endurece mis pezones con su lengua haciendo que un escalofrío recorra todo mi cuerpo y manda ríos de caliente electricidad a mi bajo vientre.
    Louis se arrodilla frente a mí. Acaricia el interior de mis muslos acercándose cada vez más a mi monte de Venus. Ya no tengo nada de ropa encima a parte de los calcetines.
    Empieza a jugar conmigo, hace bailar sus dedos en mi interior y entretiene a su lengua con mi clítoris. Gimo, mi espalda se arquea involuntariamente. Parece que la física no es lo único que se le da bien. Me deja al borde del clímax. Vuelvo a encontrarme con sus labios y puedo saboreárme a mi misma.
    Con mis piernas enroscadas en su cintura desabrocho su pantalón acariciando su entrepierna. Ahí está. Su erección se presenta imponente ante mí. Dura, palpitante y grande. Muy grande.
    Lo frota contra mi sexo lenta y plácidamente. 
    En una estocada me penetra.
    -¡Ah Louis!
    Siento su pene dentro de mí. Clavo las uñas en su espalda y él gruñe en respuesta. Estamos tan unidos, formando un único ser lleno de piernas y brazos, que no se sabe donde empieza un cuerpo y donde termina el otro.
    -Cosette… -Susurra en mi oído mordiendo después el lóbulo de mi oreja.
    Mis músculos se contraen alrededor de su miembro viril apretándolo. Este se hace más grande. Las estocadas de Louis son cada vez más rápidas y fuertes. Siento que voy a explotar. Y exploto.
    Todo mi cuerpo se despierta. Junto mi cadera aún más a la suya. Oleadas de calor recorren cada centímetro de mi piel, erizándome el vello de la nuca, obligándome a doblar los dedos de los pies y a poner mis ojos en blanco mientras de mi boca se escapan un par de palabras sucias.
     Louis también explota. Su semilla chorrea caliente por mi sexo.
    Nunca me había sentido tan viva.
    -No se en que estaría pensando antes Cosette, pero te diré algo. Yo estaba pensando exactamente en lo sexy que estarías así. Era yo el que estaba en Mi País de las Maravillas. –Posa un pequeño beso en mi boca –Vístete, no sería muy conveniente que alguien nos viese ahora. 
   



martes, 2 de diciembre de 2014

A Escondidas.

    La puerta del baño está entornada. Por una pequeña franja puedo ver como Melibea se mete en la bañera. Obviamente, está desnuda. 
Siempre me ha sorprendido lo pequeña que es. Su cuerpo es más palido ahí en donde no toma contacto con el sol. Empieza a ser más curvilinea y sus pechos están creciendo debidamente. En poco más de un año todos los hombres querran estar entre sus piernas. No, no quiero que esté con alguien más. No quiero que nadie la desee, es mía. 
    Algo en mí empieza a despertarse. 
    El espejo se ha empañado con los vapores del agua, lo que hace que Mel no pueda verme a no ser que se de la vuelta.
    Hay un movimiento en el agua. Mel deja que el agua mezca su mano sobre su vientre. Cada vez está más abajo y más pegada a su cuerpo. 
    Contengo la respiración.
    Mel se deja llevar y hunde todo su cuerpo en el agua, exceptuando la cabeza. Dobla sus piernas dejando sus rodillas en la superficie. Juega con ella misma, su pecho sube y baja al ritmo de su acelerada respiración. Ahoga un grito, luego otro, y al tercero tiene que taparse la boca con la mano para que no la oigan. 
    Freno las ganas de entrar ahí, quitarme la ropa y hacerle el amor en la bañera. Mis ansias de ella son dificiles de controlar, pero consigo hacerlo. 
    ¿Se puede saber que coño me pasa?
    Tiene 15 años Marius... Y sí, has besado a infinitas mujeres y los besos de Mel han sido los mejores pero... Eso no quita que sea una niña. Pero... No puedo apartar la vista de ella. 
    Es demasiado bonita  
    Veo en su cara que está a punto de llegar a la cima. Necesito tocarla. Arquea la espalda y muerde su mano reflejando en ella su placer. Susurra un nombre, hace que se me ponga la piel de gallina. "Marius". Y por un segundo, veo como sus ojos penetran los mios.